El superior local, después de consultar a los incorporados y asociados de su comunidad, autoriza el inicio de la formación del aspirante y le aconseja escoger un orientador espiritual entre los incorporados de la comunidad.

Durante este período de formación, que es al menos de seis meses, el aspirante profundiza en su vida cristiana, se inicia en la experiencia espiritual Eudista, conoce las obras de la Congregación y participa en ellas, reflexiona sobre lo que significa ser asociado Eudista.

Realizada la formación inicial, el aspirante hace una petición por escrito dirigida al Superior Provincial en la cual debe expresarse la decisión libre y responsable de asociarse, sus motivaciones y aspiraciones, y la casa a la cual se vincula