En los inicios de la fundación de nuestra Congregación, san Juan Eudes, abrió espacios formativos integrales para los sacerdotes de su época, con la finalidad de desarrollar procesos de renovación ministerial en aquellos servidores de Dios para pueblo.

En la actualidad, los eudistas, nos dedicamos a este servicio, propiciando encuentros con los sacerdotes diocesanos. Para ello, hemos dispuesto de espacios físicos y virtuales para realizarlo. Contamos con casas en las cuales los acogemos, compartimos nuestra espiritualidad, los acompañamos en sus necesidades espirituales y vocacionales. Programamos jornadas comunitarias, retiros espirituales y actividades pastorales. Ofrecemos cursos de actualización académica.

En toda ocasión compartimos la vida de los presbíteros y creando con ellos relaciones amistosas. Con ellos exploramos las formas de apostolado y el género de vida más adaptados a su tiempo; nos esforzamos por ayudarlos, en todas las formas, para que vivan generosamente al servicio del Evangelio. (Cf. Const.34).

Cuidar de la vocación de los sacerdotes, orar por y con ellos, y brindarles una mano amiga y fraterna, especialmente cuando atraviesan momentos difíciles, ha sido y sigue siendo una razón muy importante para servir a la Iglesia.